PIDIÉNDOLE PERAS AL OLMO

“Por lo que hemos considerado, resulta que el relato de Génesis sobre la creación es un documento de solidez científica.”, comentan los Testigos de Jehová en uno de sus libros (página 35 de este libro).

Pero no se trata más que de un desesperado intento por sobrevivir ante las machacantes pruebas en su contra.

Quien más, quien menos, todos conocemos el relato del Génesis bíblico. O al menos hemos oído hablar de él.

Dentro de lo que es una tradición mitológico-religiosa, es la narración de cómo y por qué apareció el mundo que conocemos, y nuestro papel en él. Esto es lo que se conoce un poco más técnicamente como cosmogonía.

El problema llega cuando se pretende hacerlo verdadero. Los Creacionistas y defensores del Diseño Inteligente más radicales acusan a la ciencia (como si se tratase de un debate entre dos posturas válidas) de especular respecto al origen del planeta, su formación y la aparición de la vida en este.

No obstante, y como veremos, todo intento que realizan para justificar, o demostrar, la exactitud de la Biblia en lo referido a este tema, no es más que un compendio de especulaciones sin fundamento alguno. Al menos la ciencia diseña hipótesis que, tras contrastarlas con los datos, demuestran los hechos más probables y certeros para explicar la realidad que nos rodea.

Sin necesidad de invenciones fantásticas.

Si repasamos el relato del Génesis, comprobaremos que la creación ahí relatada se realiza en seis fases (más una séptima, que es el día de descanso; conformando así la semana completa).

No voy a entrar en la discusión de si esos seis días de la creación fueron días de veinticuatro horas. Es innecesario ya que es literalmente imposible que el planeta (y, por ende, el universo entero) se crease en un cortísimo periodo de tiempo como ese. Aunque el tiempo sea todo lo relativo que queramos que sea.

Os voy a resumir muy esquemáticamente las “etapas creadoras” que se reflejan en este mito:

Día 1– Se crean el cielo, la tierra (como masa planetaria… o algo) y la luz. Y de este modo quedan separados el día (luz) de la noche (oscuridad, o tinieblas).

Día 2 – Se crea el firmamento (un cielo) colocándolo entre las aguas de abajo y arriba…

Día 3 – Se crean los mares, y la tierra firme (separando aquellas de esta última). También crea la vida vegetal.

Día 4 – Crea el sol, la luna y las estrellas. Separa de nuevo el día de la noche… Ah, y también crea y diferencia las cuatro estaciones climáticas.

Día 5 – Crea los peces, los monstruos marinos y las aves. En la versión católica se habla de reptiles marinos en lugar de monstruos.

Día 6 – Crea los animales terrestres, tanto salvajes como domésticos. Y por último al hombre y a la mujer (sin ninguna mención a la costilla de Adán).

Y ya, al séptimo día descansó y bla, bla, bla…

A poco que nos fijemos atentamente, comprobamos varias incongruencias. Para empezar, lo de que Dios crea a la mujer a partir de una costilla del hombre, pertenece a otro relato del Génesis. Sí que aparece en la Biblia, pero realmente lo que nos han contado en clase de religión, y en las iglesias, corresponde a dos relatos del Génesis que fueron juntados en uno sólo.

Y esto es algo que lleva siendo reconocido, desde hace muchos años, por los expertos estudiosos de la Biblia.

Pero vamos con las incongruencias:

Para empezar, comprobamos que, en el primer día se crea la luz. Y de este modo aparecen el día y la noche (evidentemente, de no haber sido así, no habría diferenciación temporal… No habría habido un primer día). Pero todos sabemos que la principal fuente de luz natural es el sol.

Y este no aparece como creado hasta el cuarto día (junto con la luna y las estrellas). Además de que, en este mismo cuarto día, se vuelven a crear el día y la noche. Maravilloso…

Veamos cómo justifican este sinsentido los defensores del Diseño Inteligente (página 27 del mismo libro citado antes):

Por supuesto, el Sol y la Luna estaban en el espacio sideral mucho antes de este primer “día”, pero la luz de estos no llegaba a la superficie de la Tierra de modo que un observador terrestre pudiese verla.

[…]

Aparentemente la luz llegó en un proceso gradual, que se extendió por un largo espacio de tiempo, no instantáneamente como cuando se enciende una bombilla eléctrica.

[…]

Esta luz provenía del Sol, pero el Sol mismo no podría divisarse a través de la nubosidad. Por eso, la luz que llegaba a la Tierra era “luz difusa” …

Increíble… Se sacan las masas nubosas de la manga. Incluso ellos mismos contradicen sus propias creencias, ya que queda bastante clarito que el Sol es creado en el día número cuatro.

Incluso pueden llegar más lejos. En la página 94 de este otro libro, comentan:

En aquel tiempo primitivo algo, quizá una mezcla de vapor de agua, otros gases y polvo volcánico, debió impedir que la luz del Sol llegara hasta la superficie de la Tierra.

Estupendo: y luego acusaban a los darwinistas por echarle demasiada imaginación al asunto. En ningún momento salen mencionados ni volcanes, ni masas ingentes de vapor, ni nada que se le parezca. Se trata de un relato simple para explicar algo complejo, haciéndolo inteligible dentro del “escaso” saber de aquella época.

En el día segundo, al crear los cielos, separa unas aguas de otras; dejando unas abajo (se entiende que serán los mares y tal) y otras arriba (que como no se trate de las aguas que luego cayeron en el Diluvio Universal, vaya usted a saber qué son. Por especular un poco, se me ocurre que podría tratarse de las nubes… Pero bueno, sólo es una interpretación mía).

Sigamos.

Durante el tercer día, decide crear, entre otras cosas, las plantas. Por supuesto que todos sabemos que las plantas, para poder vivir y eso, necesitan la luz.

Perfecto, desde el primer día ya hay luz. Pero, ¿de dónde proviene esa luz? Porque hasta el día siguiente (el cuarto) no se crea el Sol.

Y, de nuevo, los creacionistas, hablando de los acontecido en este tercer día, nos dan una clase magistral de botánica (página 31):

El relato bíblico añade: “Haga brotar la tierra hierba, vegetación que dé semilla, árboles frutales que lleven fruto según sus géneros, cuya semilla esté en él, sobre la tierra. Y llegó a ser así”.

Así, para el fin de este tercer periodo de creación se habían creado tres amplias categorías de plantas terrestres.

Bueno… Para empezar prácticamente toda planta que se precie genera semillas. Da lo mismo que sea árbol, hierba, o arbusto. Es cierto que no todos los vegetales producen semillas: por ejemplo, los helechos o los musgos se reproducen por esporas, que no son lo mismo, pero cumplen la misma función. Pero, aun así, ahí sólo veo como mucho dos categorías.

Por otra parte, si se declara que durante este tercer día se concluyó la creación de la vida vegetal, existe otro hecho sorprendentemente contradictorio más adelante en el relato del Génesis (2: 3-5):

Y procedió Dios a bendecir el día séptimo y hacerlo sagrado, porque en él ha estado reposando de toda su obra que ha creado Dios con el propósito de hacer. Esta es una historia de los cielos y la tierra en el tiempo de ser creados, en el día que hizo Jehová Dios tierra y cielo.

Ahora bien, todavía no se hallaba ningún arbusto del campo en la tierra y ninguna vegetación del campo brotaba aún, porque Jehová Dios no había hecho llover sobre la tierra y no había hombre que cultivase el suelo.

¿No habíamos quedado en que las plantas ya habían sido creadas? Incluso si continuásemos leyendo, en esta parte Dios crea al hombre en el séptimo día (o puede que al siguiente…).

Se hace duro leer cómo algunos se empeñan en defender ardientemente cosas sin sentido; es como ver a alguien que se da cabezazos contra la pared hasta sangrar y perder el sentido, sólo porque cree que así será más feliz. Pero así es la fe ciega…

Para terminar, quiero plantear dos observaciones extra (aunque en esta ocasión creo que me estoy extendiendo mucho, y ni tan siquiera os he puesto imágenes o fotos para amenizar el “libro”. Qué cruel soy…).

Primera: imaginemos que es verdad eso de que la mujer fue creada a partir de una costilla de Adán. Estupendo.

Ahora pensemos que la diferencia entre hombres y mujeres, genéticamente hablando, es que los hombres dentro de su cariotipo (esto es el número de cromosomas que tienen) tienen los cromosomas sexuales X e Y. Pero las mujeres tienen dos cromosomas X.

Es decir; si tomas tejido masculino… ¿De dónde te sacas el otro cromosoma X, y eliminas el Y?

No sé si me estoy explicando. Lo que relata la Biblia, sería lo más parecido a una clonación. Y cuando clonas algo, estás haciendo una copia exacta de aquello de lo que estás cogiendo una muestra.

Vamos, que de haber sido así, Dios habría creado a dos señores, en vez de a un hombre y a una mujer. Y esto, por ejemplo, es uno de los motivos por los que jamás ningún creacionista (o defensor del Diseño Inteligente) podrá alegar que la Biblia se pueda tomar en consideración de cara a hechos científicos que expliquen la aparición del universo, o de la vida en este.

Vamos con la segunda observación, aunque esta ya se sale del propio relato de la creación: recordemos el Diluvio Universal. Según el relato, toda la tierra quedó anegada por el agua, y toda vida sobre ella pereció, con la excepción de lo que Noé llevaba en su arca.

A este buen hombre sólo le dieron instrucciones de llevar parejas de animales (incluida su propia familia). No se mencionan las plantas. Supongamos que como estos marineros forzosos tuvieron que avituallarse para la travesía, llevarían semillas de distintos tipos (cereales, árboles y arbustos frutales…). Pero, ¿y el resto de especies vegetales? ¿Cómo volvieron a aparecer? ¿Por evolución?

En fin, de nuevo me despido hasta la próxima. Espero que, pese a la longitud de este post, os hayáis entretenido.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s