LAS “COSITAS” DE LA VIDA

Hola a todos de nuevo.

En esta ocasión voy a salirme un poco por la tangente (respecto a lo habitual en esto blog). Os voy a hablar sobre esas cosas que, no por insignificantes, dejan de ser lo más importante en nuestro día a día.

Ya os hablé de lo que era una molécula anteriormente (o al menos eso intenté); y ahora os quiero presentar a nuestras principales “amigas”. Aquellas que componen las piececitas y “maquinaria” que forman nuestros cuerpos (y los de todo ser vivo, incluidos virus y otras partículas infecciosas).

Muchos de vosotros, probablemente, ya las conozcáis; bien lo habréis estudiado en el instituto, o bien habiendo cursado estudios superiores.

Y, ¿por qué hablar de bioquímica en un blog sobre evolución?

Cuando se habla sobre el origen de la vida, entre quienes no tienen mucha idea sobre el tema, siempre se suele especular sobre cómo aparecieron las primeras células. Y tras esa discusión, se habla también sobre cómo esas células primitivas llegaron a unirse para formar seres más complicados compuestos de más y más células.

Pero el problema del origen de la vida no empieza aquí; sino en cómo se formaron los primeros compuestos químicos que constituyen nuestros cuerpos.

Este post da comienzo a una especie de trilogía en la que hablaré sobre cuáles son estas moléculas, cómo pudieron aparecer, y qué peculiaridades tienen.

Por supuesto, no voy a ser tan meticuloso como podía serlo cualquier tratado de bioquímica o fisiología que podáis encontrar. Ni mucho menos.

Lo único que puedo esperar de quien me lea, es que le “pique” la curiosidad e indague por su cuenta de forma un poco más minuciosa.

Dicho esto, voy a entrar en materia:

En el campo de la química de la vida, podemos encontrar cuatro grandes grupos de moléculas; y todos habéis oído hablar de ellas:

  • Azúcares, o hidratos de carbono.
  • Grasas, o lípidos.
  • Proteínas.
  • Ácidos nucleicos.

Todas estas moléculas comparten el hecho de que sus cimientos, o estructura básica, están compuestos de carbono e hidrógeno. Luego, en función de cuales sean, también tendrán otros elementos de la tabla periódica, como el nitrógeno, azufre, oxígeno, fósforo… No necesariamente en este orden.

Los hidratos de carbono son, quizá, alguna de las moléculas más sencillas que tenemos en nuestro cuerpo (las hay mucho más sencillas, pero para lo que quiero explicar, no importan demasiado). Y la molécula básica que compone la mayoría de ellos es la glucosa (aunque hay más, como la fructosa, la galactosa, etc).

k1

Molécula de glucosa. La cadena de la izquierda se pliega de forma natural, formando un anillo (como el de la derecha).

Principalmente cumplen dos tipos de funciones en los diferentes organismos. Pueden servir como reserva energética, como el almidón (en vegetales) o el glucógeno (en animales). Estos dos compuestos son cadenas muy largas de glucosa, y como ya dije, son una manera de acumular energía. Luego estas cadenas tan largas se descomponen en moléculas de glucosa, y esta es la que se usa como combustible para que cualquier ser vivo funcione.

La otra función que pueden desempeñar los hidratos de carbono es la de crear estructuras corporales, como por ejemplo la celulosa (que es lo que forma la pared celular, recubriendo todas las células vegetales, y es el material del que se saca el papel), o la quitina (la sustancia de la que está formado el caparazón de los insectos, las arañas, o la “piel” de los hongos, concretamente de las setas).

Esto de aquí arriba son, tanto gránulos de almidón (izquierda) como de glucógeno (derecha) vistos al microscopio.

Y aquí debajo os muestro las estructuras moleculares, formadas por muchas piezas de glucosa, del almidón (arriba a la izquierda), glucógeno (arriba a la derecha), celulosa (abajo a la izquierda) y quitina  (abajo a la derecha).

 

Luego vienen los lípidos, y también cumplen varias funciones.

membrana-celular

Porción de una membrana celular. Lo de color amarillo representa la “grasa” que forma esta membrana.

Una de las principales es la de ser, junto con otros componentes (entre ellos, algunos azúcares), el principal constituyente de la membrana celular. Es decir, la “piel” de las células de casi todos los seres vivos. Pero también sirven como reserva energética, y también realizan funciones hormonales, por ejemplo.

 

lipidos-estructura-y-funcin-10-728 lipidos-2

Estas dos imágenes de arriba, son distintos ejemplos de las estructuras y funciones diversas que pueden presentar las “grasas” dentro de un ser vivo.

Las siguientes son las proteínas. Están formadas por unos ladrillitos denominados aminoácidos. Son sus constituyentes principales.

En los seres vivos se usan principalmente veinte aminoácidos distintos, aunque hay por ahí alguno más que se usa de forma muy particular.

aaado

Esta es la estructura básica de un aminoácido.

figura282

Y esto de aquí arriba son algunos ejemplos de aminoácidos.

Las proteínas desempeñan también tanto papeles estructurales, como funcionales.

Dentro de las estructuras tenemos el colágeno, por ejemplo. Esta es la sustancia que mantiene sujetos los distintos órganos del cuerpo en su sitio. O, también, hace que la piel no se nos descuelgue del cuerpo.

El cartílago también está formado por varios tipos de colágeno. Este forma parte de los huesos en formación de los bebés, o la estructura de la oreja.

Dentro de las proteínas estructurales, también tenemos la actina. Este compuesto es el que forma el citoesqueleto; y no es más que un sistema de “andamios” que ayudan a que las células mantengan su forma. También forman los flagelos de las células; las “colitas de renacuajo” que tienen los espermatozoides, por ejemplo, para poder moverse.

En lo que se refiere al papel funcional; las proteínas forman las enzimas. Estas macromoléculas son como los obreros y mensajeros del cuerpo. Son quienes realizan la mayor parte de las cosas que mantienen funcionando a un ser vivo. Intervienen en todos los procesos de la fisiología, tanto de animales, como vegetales.

Aquí os muestro dos de los ejemplos citados. En la imagen de la izquierda se muestran todas las fibras que forman el esqueleto de una célula. Y a la derecha, como ejemplo de proteína funcional, tenéis la hemoglobina. Cada hebra es una cadena muy, muy larga de aminoácidos unidos unos a otros.

Como ejemplo, podemos decir que ayudan a transformar unas moléculas en otras en la digestión, o que, sin ellas, el ADN no podría duplicarse para que las células se multipliquen.

La hemoglobina es otro tipo de proteína funcional, y es la que lleva el oxígeno desde los pulmones hasta el resto de las células del cuerpo para que sigan vivas.

Los anticuerpos también serían otro tipo de proteínas funcionales.

Para acabar, nos quedan los ácidos nucleicos. Es el principal componente del ADN. Esta macromolécula es la que contiene toda la información de los cuerpos de todos los seres vivos. Podríamos decir que son como el manual de instrucciones (pero en forma de molécula, en vez de papel) de cualquier ser vivo conocido.

cromosoma_eucariota

Aquí se muestra cómo la cadena en forma de doble hélice del ADN se va super-enrollando hasta formar un cromosoma. Los cromosomas son los corpúsculos en que se divide el material genético cuando una célula se va a dividir.

Estos ácidos nucleicos no suelen tener ninguna función de estructura, pero no por ello dejan de tener muchísima importancia. Dentro de estas funciones, también están unas moléculas llamadas ATP que, por ejemplo, son las encargadas de intercambiar la energía dentro del organismo.

Es decir; es como si fuese la molécula que da el combustible básico para que gran parte de las cosas que tienen que ocurrir en las células, ocurran.

an005  2000px-atp_structure-svg

En la imagen de la izquierda se pueden ver las diferentes bases nitrogenadas que forman parte del ADN y el ARN, mientras que en la imagen de la derecha vemos una molécula de ATP.

Ahora bien, dado lo complejas que llegan a ser las relaciones entre todas estas moléculas, resulta difícil imaginar cómo pudieron “aparecer de la nada” y de forma independiente, llegando posteriormente a asociarse para ir formando estructuras cada vez más complejas hasta llegar a lo que es un árbol, un champiñón o una persona.

Hay que tener en cuenta que, sin las proteínas, el ADN no se podría replicar, y entonces las células no serían capaces de multiplicarse.

A su vez, sin los lípidos que delimitan a la propia célula del exterior, esta misma no existiría como ente individual. Y no tendría lógica hablar de todo lo demás.

Evidentemente hay muchas más relaciones importantes y tan específicas entre todas estas moléculas. Y según avanzan los estudios, más se descubren.

Pero es necesario volver a realizarse las siguientes preguntas: ¿cómo aparecieron estas moléculas? ¿Se pudieron generar espontáneamente, fruto del azar (o leyes de la probabilidad) químico?

Si de verdad tenéis la curiosidad por saberlo, no os perdáis la segunda parte de esta trilogía.

Anuncios

2 comentarios en “LAS “COSITAS” DE LA VIDA

  1. Pingback: LA BIBLIA Y LOS CUENTOS DE HADAS I – Intelligent Design Fails

  2. Pingback: EL COMIENZO DE LOS TIEMPOS – Intelligent Design Fails

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s